Al Este
Los ídolos de barro cayeron en la nieve,
y yo me quedé mudo,
sin saber qué pensar…
Espero que suceda lo imprevisto;
porque lo que esperaba
ya no sucederá.
Triunfaron los discursos,
y los ideales vilmente asesinados
fueron sepultados
ya antes de Chernóbil.
¡No dadme explicaciones!
Bien sé que el ideal naufraga
en gelatinas de estómagos repletos,
y la memoria es flaca.
Que el hombre prefiere ser esclavo,
de su propia ambición;
a falta de un buen amo,
ya lo sé.
Y sé también
que ahora estáis mejor que antes;
pues tenéis Coca Cola y pollo frito
en vuestra reluciente democracia.
Que volvió el Patriarca,
ya lo sé.
Y, si algo aún os falta…
No os debe preocupar.
Sabed que, quizá pronto,
tengáis un nuevo Zar.
ese inteligente lazo entre lo mordaz y real entre lo contingente e historico hace de tus trazos una cita recordable y actual.
ResponderEliminarD.D.